Viejos escritos – Cerrando un bar..
Publicado: 12-9-08
Anoche fue una de esas noches que sales a tomarte una copa con un viejo amigo y acabas cerrando el bar… quería hablar sobre eso, sobre lo bonito y especial es ese cierre, cuando ya ha pasado toda una noche de risas, de canciones, de abrazos exagerados por culpa de las copas y de largas conversaciones sobre, cómo no, de un grupo de música, del que suena, del que acabas de pedir, del que nunca ponen, del próximo concierto o del último al que has ido.
Me encanta ese feeling que tienen los baretos, porque el metal no es sólo un concierto ni una minicadena con demasiado volumen, es mucho más, es algo que se siente y cuando estas en un bar heavy ese sentimiento está en el ambiente, en el aire.
Además anoche me dijeron algo muy bonito, anoche estuve con John, ese jevi que todos conocemos en Sevilla y eso que viejo precisamente no es, pero true desde el vientre de su madre seguramente..
Yo conocí a “John Connor” la primera noche que fui al Tunel, mi “primera noche jevi” por asi decirlo, y como a todo novatillo me saltó con un “que está sonando?” y no supe responder… Anoche le devolví esa pregunta y no supo responder, su respuesta fue “el aprendiz supera al maestro” y nos reimos brinando por el tiempo pasado, fue algo bastante emotivo para mí, quizás porque tuve esa espinita de minijevi mucho tiempo…
También fue una noche de viejos amigos, vi a mucha gente con la que no había quedado pero con la que tengo o he tenido mucha amistad y conocí a gente nueva que siempre es una alegría, saber que el jevi metal tiene sus nuevos seguidores, jóvenes o mayores, pero que se renueva y por lo tanto, que nunca muere.
Sobre las 5 de la mañana ya había muy poquita gente en este bar, el Bohemians, y empezó un “Marsé qué quieres escuchar”; a esas horas se me acababan las ideas pero siempre se me ocurría algun tema “típico” pero que en pantalla grande me hicieron recordar los festis del verano… además muchos de ellos en plan karaoke lo cual esta muy requetebien…
Una noche increible, cuando pasé debajo de la persiana a medio cerrar del bareto me volví a casa con todo esto en la cabeza, y con lo que me gustan estas noches… no hace falta mucho alcohol, ni muchos amigos… solo pasar un buen rato.